La osteoporosis es una enfermedad esquelética de evolución progresiva, caracterizada por la reducción cuantificativa de la masa ósea sin modificaciones de la relación entre componente orgánico y componente mineral del hueso. Es sin lugar a dudas la enfermedad ósea más frecuente en la mujer menopáusica y constituye por lo tanto un problema importante tanto médico como social, también y sobre todo a causa del progresivo alargamiento de la vida media de la población.
La osteoporosis menopáusica está vinculada a la reducción del funcionamiento de los ovarios, con la progresiva disminución del contenido de calcio en los huesos, que puede causar en las formas avanzadas frecuentes fracturas óseas, en particular del fémur y de las vértebras. El sexo femenino se ve mucho más afectado que el masculino, con una predominancia del 6:1, y esto se debe sobre todo al descenso de la producción de estrógeno típico de la menopausia. De hecho, la carencia de dichas hormonas incrementa notablemente la destrucción del hueso. Otros factores que influyen en gran medida en la osteoporosis menopáusica son: una dieta pobre en calcio, una entrada excesiva de sodio y de fibras alimentarias con la dieta, una vida muy sedentaria, el consumo elevado y prolongado de alcohol, café y tabaco.
Se basa muchísimo en la prevención dado que, como hemos dicho, se trata de una enfermedad de evolución progresiva, inexorable, que comienza silenciosamente desde la edad más joven.
- Tener un estilo de vida sano es muy importante, la vida al aire libre agiliza notablemente la absorción de calcio. De hecho, el sol ayuda a nuestro cuerpo en la producción de la vitamina C, indispensable en la fase de absorción del calcio.
- Eliminar el tabaco y reducir el consumo de alcohol y café.
- Algunos sujetos no ingieren calcio suficiente con la dieta o consumen dosis excesivas de proteínas o cafeína. Además de la leche y sus derivados, los alimentos ricos en calcio son: el brécol, las nabizas, la soja, el salmón y las sardinas.
- La gimnasia y la actividad física son muy beneficiosas para nuestros huesos.
En resumen: ejercicio físico, dieta y estilo de vida equilibrados.
Cola de caballo, fibras prebióticas, lúpulo, soja.
Las articulaciones, nervios y músculos, con frecuencia se someten a cansancio debido a malas posturas, trabajos sedentarios o repetitivos, tensiones, una actividad física prolongada forzando una zona muscular determinada, déficit de sales...